Sostenibilidad que transforma vidas: construyendo futuro con la niñez vulnerable 💚

Hoy, la sostenibilidad ya no es un concepto aspiracional. Es una decisión.

Y esa decisión empieza cuando dejamos de mirar el problema y empezamos a ser parte de la solución.

Desde Talenthus – Orpheus, elegimos hacer acciones que aporten a nuestra comunidad y este año apostamos por los niños, a partir, de la visita al Orfanato San Vicente de Paúl y enmarcamos las siguientes acciones:

1- Brindar un espacio de acompañamiento y conexión emocional a niños y niñas que, por diferentes circunstancias, se encuentran privados del cuidado de su familia biológica

2- Promover la sensibilización social, destacando el compromiso humano que la institución aporta en beneficio a la niñez

3- Impulsar la proyección institucional hacia clientes y colaboradores, fomentando redes de apoyo y participación continua con la causa.

4- Contribuir al desarrollo emocional, psicológico y personal de los niños y niñas, mediante actividades que potencien habilidades adaptativas y herramientas de crecimiento integral

Esta visita inicia, el día sábado 25 de abril de 2026 en compañía de nuestros colaboradores y familias; nos reunimos con los niños y niñas, brindando un espacio seguro, respetuoso y empático.

Previamente, visitamos el Orfanato San Vicente de Paúl y nos registramos para compartir un día con los niños, nos recibió la Madre Anita con quien coordinamos las actividades y la fecha a realizarse. Desde ese momento, tuvimos la oportunidad de conocer los espacios y el trabajo organizado que se desarrolla en esta obra dirigida por la Comunidad de las Hijas de la Caridad, donde el compromiso y la dedicación están enfocados en ofrecer a los niños y niñas oportunidades que les permitan construir un mundo mejor.

Durante el espacio otorgado por la institución se desarrollaron actividades lúdicas y terapéuticas dirigidas al fortalecimiento socioemocional de los niños, promoviendo espacios de reconocimiento emocional.

La primera actividad realizada fue con base a movimientos corporales al ritmo de la música y dinámicas de “congelados “asociadas a distintas emociones (felicidad, tristeza, enojo.) tuvo como objetivo estimular la identificación y expresión emocional. A través del juego, los niños reconocen emociones básicas, desarrollan la atención y autorregulación, habilidades de escucha, control de impulsos y participación grupal. Este tipo de experiencias consolida la integración emocional y corporal, aspectos fundamentales en niños que han vivido situaciones de vulnerabilidad o carencias afectivas.

Posteriormente se realiza la narración del cuento “Hugo el erizo que tenía miedo de abrazar” el propósito principal fue trabajar de manera simbólica aspectos asociados a el afecto, la confianza y la cercanía emocional, facilitando que los niños proyecten sus emociones y experiencias internas a través de personajes, potenciando la empatía, la compresión y la apertura hacia vínculos afectivos más seguros, lo que promueve a regular el miedo, la inseguridad o la necesidad de protección emocional.

Finalmente se da paso a la actividad manual donde a cada niño se le entrega un corazón de papel, dentro del corazón existen tres corazones dibujados, uno que representa al niño y los otros dos que representan esas personas a quien ellos aman. Tuvo una intención sistémica y vincular; desde la representación simbólica de “papa, mamá y yo” se busca generar una construcción interna de pertenencia afectiva y conexión emocional aun en escenarios de ausencia física o separación familiar. El objetivo fue que los niños eligieran colorear los corazones pensando en personas significativas, activando recuerdos afectivos, sentimientos de amor, identidad, vínculos emocionales internos y seguridad emocional. Este tipo de ejercicio aporta al fortalecimiento del mundo interno del niño, proporcionan espacios de contención emocional, experiencias afectivas y positivas que permiten acompañar procesos emocionales complejos, de manera respetuosa y adaptada a la etapa de desarrollo de los niños, con la única intención de favorecer su bienestar emocional, autoestima y habilidades sociales

Al finalizar las actividades y los momentos de juego, compartimos junto a las tutoras un momento especial, brindando alimentos a los niños en un ambiente lleno de alegría y calidez. Fue un espacio significativo en el que los niños disfrutaron con entusiasmo, expresando gratitud y permitiéndonos cerrar la jornada con sonrisas, afecto y experiencias positivas compartidas.

CONOZCAMOS LA OBRA ORFANATO SAN VICENTE DE PAÚL

El Orfanato San Vicente de Paúl es una organización social enfocada en la protección y desarrollo integral de niños y niñas en situación de vulnerabilidad, mediante un modelo de atención que garantiza condiciones adecuadas de bienestar, educación y acompañamiento psicosocial. Esta obra está activa desde febrero de 1876 en sus instalaciones “Casa de la Quinta San Vicente” administrada por la Comunidad de las Hijas de la Caridad y en el año 2000 pasa a ser “Hogar del Niño San Vicente de Paúl”

La institución opera como un espacio seguro que cubre necesidades esenciales: alimentación, salud, formación y contención emocional; al tiempo que promueve el desarrollo de habilidades, valores y autonomía en los menores, contribuyendo a su integración social y proyección a largo plazo de Niños, Niñas y Adolescentes NNA.

Su gestión se apoya en la articulación con actores del sector privado y la sociedad civil como benefactores, lo que permite escalar su impacto y sostener programas orientados a generar oportunidades reales para la niñez.

QUE PUEDEN HACER LAS EMPRESAS

Para las empresas, vincularse con el Orfanato representa una oportunidad concreta de:

  • Integrar iniciativas sociales dentro de su estrategia ESG
  • Generar impacto medible en comunidades vulnerables
  • Fortalecer su reputación corporativa con acciones verificables
  • Activar programas de voluntariado y cultura organizacional

La colaboración con la institución permite transformar la responsabilidad social en resultados tangibles, alineando el propósito empresarial con la generación de valor social sostenible.

DESARROLLO PERSONAL Y PSICOLÓGICO

Como Talenthus – Orpheus, creemos firmemente que el bienestar emocional, el desarrollo personal y el fortalecimiento psicológico son pilares esenciales en la vida del ser, principalmente en niños, niñas y adolescentes NNA que, por diversas circunstancias, han crecido sin el acompañamiento de una familia.

Con este compromiso, pondremos en marcha un programa integral dirigido a niños, niñas y adolescentes de 3 a 17 años, mediante actividades diseñadas de acuerdo a sus etapas evolutivas y necesidades emocionales. Nuestro propósito es brindar herramientas para la vida que fortalezcan su autoestima, habilidades emocionales, capacidad de resiliencia y desarrollo integral, contribuyendo así a la construcción de un futuro con mayores oportunidades, seguridad y esperanza.

Te invitamos a conocer más acerca de este programa, contáctanos y únete, para hacer parte de esta iniciativa en favor de la niñez